Prescrire es una publicación médica francesa independiente fundada en 1981 que no acepta publicidad farmacéutica ni financiación de la industria, una rareza en el ecosistema de la comunicación médica. Cada año, su equipo de revisores independientes elabora una lista de medicamentos disponibles en el mercado que, a su juicio, tienen un balance desfavorable entre riesgos y beneficios: sea porque hay alternativas más seguras y eficaces disponibles, porque los ensayos clínicos que fundamentaron su aprobación tenían deficiencias metodológicas, o porque el uso real en la práctica clínica ha revelado problemas que los ensayos no capturaron.
La lista Prescrire 2026, publicada a principios de año, incluye medicamentos de categorías que van desde antidiabéticos hasta fármacos para el Alzheimer, pasando por descongestionantes y antirresortivos para la osteoporosis. El criterio no es que sean peligrosos en términos absolutos —la mayoría son medicamentos legalmente aprobados por agencias regulatorias rigurosas— sino que la relación beneficio-riesgo, en la opinión de Prescrire, no justifica su uso cuando existen alternativas.
Por qué existe la lista y qué dice de los sistemas regulatorios
La existencia de una lista de "medicamentos a evitar" que incluye fármacos aprobados por la FDA y la EMA no es una contradicción tan llamativa como parece. Los procesos de aprobación regulatoria evalúan si un medicamento tiene un beneficio demostrado en las condiciones específicas de los ensayos clínicos y si ese beneficio supera el riesgo en ese contexto. Pero una vez en el mercado, los medicamentos se usan en poblaciones mucho más amplias, con comorbilidades más variadas, combinados con otros fármacos, y en condiciones que los ensayos no contemplaban.
Categorías en la lista Prescrire 2026 (selección)
- Antidiabéticos: algunos con riesgo cardiovascular o renal no suficientemente compensado por el beneficio glucémico
- Fármacos para el Alzheimer: relación beneficio-riesgo cuestionada por evidencia de eficacia modesta
- Descongestionantes nasales orales: riesgo de eventos cardiovasculares en uso fuera de indicación
- Antirresortivos (osteoporosis): algunos con efectos adversos raros pero graves (osteonecrosis de mandíbula)
- Criterio de inclusión: más riesgos que beneficios en comparación con alternativas disponibles
La pregunta que siempre genera la lista Prescrire es incómoda: si estos medicamentos tienen más riesgos que beneficios según la evaluación independiente, ¿por qué siguen aprobados y disponibles en el mercado? La respuesta no es simple. Las agencias regulatorias tienen criterios de aprobación que no siempre coinciden exactamente con los criterios de Prescrire. Las empresas farmacéuticas tienen incentivos para mantener sus fármacos en el mercado. Los médicos prescriptores tienen inercias clínicas y presiones de tiempo que dificultan la actualización constante de sus criterios de prescripción. Y los pacientes que llevan años tomando un medicamento tienen resistencia natural a los cambios, especialmente si se sienten bien con el tratamiento actual.
Lo que el paciente puede hacer
La utilidad práctica de la lista Prescrire no es generar alarma sobre todos los medicamentos prescritos, sino proporcionar un criterio independiente de segunda opinión que el médico puede considerar. Si un paciente está tomando un medicamento que aparece en la lista, la respuesta adecuada no es interrumpirlo unilateralmente —eso puede ser peligroso— sino preguntarle al médico si hay alternativas con mejor perfil de beneficio-riesgo para su caso específico.
Importante: Nunca interrumpas un tratamiento médico basándote en una lista o en información divulgativa sin consultar antes con tu médico. Los criterios de Prescrire son una referencia independiente valiosa para la comunidad médica, pero tu situación clínica concreta puede hacer que un fármaco que en términos poblacionales tiene un balance desfavorable sea la mejor opción para ti específicamente.
Compartir este artículo



